El presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, Claudio Tapia, cumplió nueve años en el cargo. Su gestión, marcada por éxitos deportivos históricos y una política de estabilización institucional, se desarrolla en un contexto de reconocimientos y también de tensiones judiciales y políticas.
Claudio “Chiqui” Tapia cumplió nueve años como presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) este 29 de marzo. En un mensaje publicado con motivo del aniversario, el dirigente combinó un balance de su gestión con una frase que generó repercusión: “Muchos opinan. Pocos hacen. Y lo que hicimos acá no es casualidad”.
Desde su asunción en 2017, la conducción de Tapia se ha centrado en la estabilización institucional de una AFA que atravesaba un período de desorden. Entre los aspectos destacados de su gestión se mencionan la normalización administrativa, la incorporación de tecnología y el fortalecimiento de los vínculos con las ligas del interior del país.
El capital político más significativo de esta etapa, sin embargo, se asocia a los éxitos deportivos de la selección argentina. Las conquistas de la Copa América 2021, la Finalissima 2022, la Copa del Mundo Qatar 2022 y la Copa América 2024 han sido pilares fundamentales en la valoración pública de su mandato. Tapia suele destacar como un acierto personal la elección de Lionel Scaloni como director técnico de la selección mayor.
No obstante, el presente de la gestión enfrenta desafíos. Existen investigaciones judiciales por presuntas irregularidades administrativas y la AFA se encuentra bajo un control dispuesto por el Gobierno nacional por 180 días para analizar su situación financiera y contractual. Este escenario contrasta con la narrativa de orden y crecimiento.
Recientemente, durante un homenaje a Juan Román Riquelme previo a un amistoso de la selección, Tapia fue recibido con silbidos por parte del público en La Bombonera, un episodio que evidenció un descontento sectorial.
En paralelo, la AFA emitió un comunicado oficial ponderando los nueve años de gestión, destacándola como “una etapa de ordenamiento, crecimiento y proyección para el fútbol nacional”.
