Cuatro días antes del trascendental clásico con Estudiantes por la semifinal de la Liga, el plantel de Gimnasia decidió hacer un paro por deudas salariales que exponían la crisis financiera del club. Ese mismo 4 de diciembre asumió Carlos Anacleto la presidencia.
Semanas después, la nueva comisión directiva levantó inhibiciones de jugadores, lanzó un mega proyecto de remodelación del estadio y anunció el desembarco de los nuevos main sponsors del club: Oca y Flybondi.
Generó turbulencias en el mundo Gimnasia la llegada de las empresas que controla Leonardo Scatturice, empresario de fuertes vínculos con funcionarios de Javier Milei, y uno de los nexos que tiene el Gobierno con la administración Trump.
El vínculo entre Gimnasia y Scatturice será hasta febrero de 2027 y redunda en un desembolso de 400 mil dólares para la institución.
Para dirigentes que integraron listas competidoras a Anacleto, no hay dudas de que detrás de la llegada de Scatturice está Federico Sturzenegger, socio de Gimnasia que no pudo votar en las últimas elecciones del club en noviembre por tener una deuda de poco más de 100 mil pesos de su cuota societaria.
Gimnasia dio de baja del padrón a Sturzenegger por no pagar la cuota y no podrá votar en las elecciones del club
Genera discordia en la interna de Gimnasia el nombre del ministro libertario a partir de su visión privatista. “Soy de Gimnasia y si no traemos capitales, no sé dónde estamos. La AFA tiene que adaptarse”, dijo Sturzenegger en medio de la discusión sobre las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD) que empuja el Gobierno.
“En la campaña Anacleto siempre lo quiso esconder a Sturzenegger, pero ahora se le está haciendo difícil”, dijo a LPO una voz opositora a la actual conducción del club.
Empresario del rubro de los cerámicos, Anacleto mantiene una estrecha relación con el ministro de Modernización. Incluso, fue quien lo invitó a ver un partido en el palco de la platea de Gimnasia, episodio recordado por la batería de insultos que el por entonces asesor de Milei recibió de los plateistas.
Como vice segundo de Anacleto aparece Ricardo Casal, otrora ministro plenipotenciario de Justicia y Seguridad bonaerense durante la gestión de Daniel Scioli, otra de las espadas del gobierno libertario en su cruzada por instalar las SAD.
Como vice primera de la nueva conducción del “Lobo” está Josefina Paz Gaskin, funcionaria del Ministerio de Seguridad nacional.
Como vice segundo de Anacleto aparece Ricardo Casal, otrora ministro plenipotenciario de Justicia y Seguridad bonaerense durante la gestión de Daniel Scioli, otra de las espadas del gobierno libertario en su cruzada por instalar las SAD.
En agosto de 2024, Casal fue parte de las reuniones del grupo Brizzo, bautizado así por el hotel de lujo de la capital bonaerense donde socios de Gimnasia bocetearon un proyecto de fideicomiso de administración para abrir el fútbol del club a capitales privados.
Frente a Claudio “Chiqui” Tapia, Anacleto propuso un esquema “mixto” inspirado en la Bundesliga (fútbol alemán), donde se abre la puerta a la expansión de la injerencia de privados en el manejo del futbol de los clubes
El proyecto, bien visto por Sturzenegger, fue desestimado por la pasada gestión de Mariano Cowen, donde algunas voces definieron la iniciativa como un paso previo para las SAD.
Pero, ahora, un esquema de ese tenor intenta reflotar la comisión directiva que integra Casal. Eso lo puso de manifiesto Anacleto en la reciente reunión del Comité Ejecutivo de la Liga Profesional.
Frente a Claudio “Chiqui” Tapia, Anacleto propuso un esquema “mixto” inspirado en la Bundesliga (fútbol alemán), donde se abre la puerta a la expansión de la injerencia de privados en el manejo del futbol de los clubes, aunque conservando la incidencia mayoritaria de los socios en las decisiones de las instituciones.
Verón tuvo que vender a su mejor jugador para cubrir el rojo de la aventura con Foster Gillett
Trascendió que la respuesta de Tapia a Anacleto fue que, de tener un proyecto, que lo presente formalmente para debatirlo.
Antes de exponer su propuesta, Anacleto salió a aclarar que rechaza las SAD. Pero en Gimnasia hay quienes creen que esa iniciativa llega con auspicios del Gobierno para volver a poner en debate la privatización de los clubes.
Eso, luego de los cruces que tuvo el año pasado Tapia con el presidente de Estudiantes, Juan Sebastián Verón, que empujó el desembarco fuerte de capitales privados a partir de un acuerdo con el magnate Foster Gillett que finalmente fracasó.
Pero Gillett no solo había explorado un desembarco en La Plata con Estudiantes; también mantuvo charlas con Anacleto.
