Servicios de inteligencia europeos analizan si una cadena de incidentes en varios países está coordinada por un grupo nuevo o se trata de acciones individuales aprovechadas por actores externos.
Según fuentes de seguridad consultadas en Bruselas, servicios secretos de varios países europeos investigan una serie de ataques cometidos en las últimas semanas contra instituciones judías en el continente. Las pesquisas intentan determinar si existe un grupo terrorista detrás de los hechos y si hay algún vínculo con el gobierno iraní.
Los ataques, que no han causado víctimas mortales, han sido reivindicados por un supuesto grupo denominado ‘Harakat Ashab al-Yamin al-Islamiya’ o ‘Movimiento Islámico de los Partidarios de los Justos’. Las reivindicaciones han aparecido en canales de Telegram afines a la Guardia Revolucionaria iraní y a Hezbollah, organización aliada de Irán.
En poco más de dos semanas se registraron casi una decena de incidentes, la mayoría en Bélgica y los Países Bajos. La cadena comenzó el 9 de marzo con un ataque con cócteles molotov contra una sinagoga en Lieja, Bélgica. Le siguieron ataques a un centro comunitario judío en Grecia (11 de marzo), una sinagoga en Rotterdam (12 de marzo), una escuela judía en Ámsterdam (14 de marzo), un centro judío en Londres (22 de marzo) y un automóvil en el barrio judío de Amberes (23 de marzo).
Ante esta situación, algunos gobiernos han reforzado las medidas de seguridad. Bélgica, por ejemplo, movilizó 200 soldados para proteger sitios judíos potencialmente vulnerables.
Las investigaciones exploran dos hipótesis principales. La primera es la existencia de un grupo terrorista nuevo y organizado. La segunda, que se trate de ataques poco profesionales llevados a cabo por individuos sin una conexión directa, cuyas acciones serían aprovechadas y reivindicadas por actores cercanos a Irán para generar temor.
Las fuentes señalan que, de existir, el grupo sería de reciente creación, ya que no hay rastros previos de su actividad en los registros de inteligencia. El logotipo usado en las reivindicaciones muestra un rifle Dragunov ante un globo terráqueo, con una iconografía similar a la utilizada por Hezbollah.
Los servicios europeos evalúan los desafíos que presenta cada escenario, tanto para la investigación como para la posible atribución de responsabilidades a actores estatales.
