A escasas semanas de entregada la concesión del estadio mundialista José María Minella, en la ciudad de Mar del Plata, a Minella Stadium SA, controlada mayormente por inversores brasileños, un escándalo comienza a salpicar a ese contrato. Ocurre que, en el marco de la investigación por presunto lavado de activos que se le sigue a Sur Finanzas, la financiera vinculada a Eduardo Spinosa, expresidente de Banfield, y Ariel Vallejo, un financista cercano a Claudio “Chiqui” Tapia, titular de la AFA, la Justicia llamó a declarar a dos funcionarios marplatenses para que brinden explicaciones sobre el proceso que derivó en el acuerdo concretado con, precisamente, Minella Stadium SA. Los tribunales rastrean un posible nexo entre la Municipalidad de General Pueyrredón y el mismo Spinosa, quien participó del proceso de licitación y apertura de sobres que otorgó a Minella Stadium SA el control del estadio por 30 años con posibilidades de extender ese dominio por otros 10.
Según fuentes en la ciudad balnearia, el Juzgado Federal Criminal y Correccional N°2 de Lomas de Zamora demanda la declaración testimonial del secretario de Legal, Técnica y Hacienda, Mauro Martinelli, y el presidente del Ente Municipal de Deportes y Recreación (EMDER), Sebastián D’Andrea.
La presunción judicial es que ambos fueron piezas clave en la negociación que terminó con el contrato a favor de Minella Stadium SA, la única oferente que compitió por el control del estadio de fútbol, el Polideportivo de La Feliz y los espacios comunes del Parque Municipal de los Deportes. Martinelli y D’Andrea deberán comparecer el martes 24 de este mes.
“Ambos funcionarios fueron nombrados durante la gestión del intendente Guillermo Montenegro y continúan en funciones en el interinato de Agustín Neme”, indicaron medios provinciales.
Minella Stadium, la única empresa que compitió por la cancha
En Mar del Plata, concejales de la oposición como Diego García (Unión por la Patria) indicaron que la controversia judicial se suma a la falta de avances en el plan de obras comprometido por la concesionaria.
“La conexión de esta causa judicial con la licitación del Minella suma preocupación. Nadie pensaba que iba a tener este desenlace. Pero a mí me preocupa que no se esté poniendo en valor el estadio como se decía”, señaló.
Acerca del proceso previo al contrato, García comentó que “se hizo un anuncio de una licitación que iba a ser internacional, en la que se iban a elegir las mejores ofertas para la ciudad, pero se presentó una sola empresa, de reciente creación”.
“No hubo competencia. Todo fue muy raro desde el primer momento”, concluyó. Minella Stadium SA fue la única firma que se presentó a la licitación para recuperar al emblemático estadio marplatense.
La sociedad se encuentra conformada por el Grupo Revee, perteneciente a un poderoso fondo de inversión de Brasil con negocios en el ámbito de la infraestructura deportiva y el entretenimiento, y la compañía local Pro Enter.
Entre otras operaciones, Grupo Revee llevó a cabo la modernización de estadios en Brasil como el Allianz Parque y la Fonte Luminosa de Araraquara, y también integró una sociedad que reformó el Canindé, propiedad de la Associação Portuguesa de Desportos en Sao Paulo.
Por su parte, Pro Enter se dedica a la comercialización y producción de eventos deportivos, fundada y dirigida por Javier Schmidt y Diego Ávila, ambos con pasado en Torneos.
Quejas porque no hay avances en las obras comprometidas
Si bien activó los trabajos preliminares de mantenimiento de la cancha en cuestión y el Polideportivo de La Feliz, Minella Stadium SA viene de pedir una prórroga de 30 días para presentar su plan general de obras para ambos complejos.
En el municipio de General Pueyrredón poco a poco florece el malestar en tanto se esperaba que la firma cumpla con ese requisito al asumir la concesión, acto que comenzó en el abrir de 2026.
Por otra parte, también hay controversia por la decisión de Minella Stadium SA de cobrarles a los clubes marplatenses por utilizar estos escenarios deportivos. En Mar del Plata afirman que rige una ordenanza municipal que establece el uso gratuito de las instalaciones para las instituciones locales.
Siempre según fuentes marplatenses, y de acuerdo a lo fijado en el pliego de licitación, Minella Stadium SA debía “presentar al municipio dentro de los 30 días computados desde la entrega de los espacios “todas las tramitaciones establecidas por las reglamentaciones vigentes a fin de gestionar los permisos, registros y aprobaciones necesarias, previas al inicio de obra”.
“Pero el apoderado de Minella Stadium pidió 30 días más para elevar al municipio la documentación técnica correspondiente al proyecto ejecutivo”, precisaron las fuentes en esa ciudad.
Malestar porque Minella Stadium le cobra a clubes locales
Al parecer, la compañía en cuestión argumentó que requiere ese plazo en tanto se encuentra desarrollando “revisión integral del proyecto original con sus equipos técnicos de arquitectos e ingenieros para garantizar la excelencia técnica y el cumplimiento riguroso de la normativa vigente, redundando ello en una propuesta más sólida y beneficiosa para el interés público y el patrimonio”.
“Por el momento, a casi cinco meses de la adjudicación, en el Parque Municipal de los Deportes solo se colocaron vallas y se realizaron tareas menores”, reconocen en La Feliz.
Además, y como expuso recientemente iProfesional, se señala que la empresa estaría exigiendo “hasta 5 millones de pesos por partido en el Minella, además de quedarse con la explotación del estacionamiento. En el caso del Polideportivo Islas Malvinas, la cifra supera el millón de pesos”.
Al mismo tiempo, se expuso que “el mantenimiento del césped en el Minella corre a cargo del Club Aldosivi, dado que la empresa concesionaria no tiene la maquinaria ni el personal necesario para cumplir con esta tarea”.
